Son 50 naipes ilustrados que, al estilo de los myrioramas, crean una escena panorámica para contar historias, fomentando la escritura y la narración oral. Se organizan en Techos, Interiores y Veredas para construir un barrio imaginario, con siete modalidades de juego que proponen la creación de relatos sobre personajes, situaciones cotidianas y lugares.